
María quería empezar en marketing de afiliados y cometió el error más común: elegir un nicho por entusiasmo momentáneo. Un día le apasionaban las criptomonedas, al siguiente el fitness, y a la semana siguiente estaba convencida de que el dropshipping era “lo que lo estaba petando”.
Seis meses después tenía tres proyectos a medias y cero ingresos.

